Muchos usuarios de Mac necesitan ejecutar las aplicaciones de Imagine, que están desarrolladas para Windows. Existen varias soluciones para conseguirlo, cada una con sus ventajas según el uso y el hardware disponible.
Opción 1: Máquinas virtuales (recomendado)
Las máquinas virtuales permiten ejecutar Windows y las aplicaciones de Imagine directamente desde macOS, sin necesidad de reiniciar el equipo. Las dos principales opciones son:
Parallels Desktop permite crear máquinas virtuales que ejecutan Windows junto a las aplicaciones macOS. Admite versiones recientes de macOS (Sonoma, Ventura…) junto con Windows 11. Para Macs con Apple Silicon (chips M1/M2), Parallels Desktop 18 resolvió los obstáculos de licencia anteriores permitiendo descargar Windows 11 ARM directamente desde la aplicación.
VMware Fusion también habilita la virtualización en sistemas Mac. La versión 13 introdujo soporte ARM para los chips M1 y M2. Incluye la opción Fusion Player sin coste para uso personal, educativo y doméstico, lo que lo convierte en la alternativa más económica para empezar.
Para una guía detallada de instalación con VMware, consulta el artículo Cómo configurar Mac para Imagine con VMware.
Opción 2: Boot Camp (solo Macs Intel)
La utilidad Boot Camp de Apple particiona el almacenamiento entre macOS y Windows. El usuario debe reiniciar y seleccionar qué sistema ejecutar en cada momento — no pueden funcionar simultáneamente. Este enfoque proporciona el máximo rendimiento para aplicaciones exigentes, pero únicamente es compatible con Macs con procesadores Intel (no disponible en M1/M2) y admite Windows 7, 8.1 o 10.
Consideración importante sobre recursos
Las máquinas virtuales exigen recursos de hardware considerables, ya que operan dos sistemas operativos de forma simultánea. Para una experiencia fluida se recomienda un Mac con al menos 16 GB de RAM y suficiente almacenamiento disponible.